El arte de vender cuando eres emprendedor

¿Qué pasa si te digo que naciste con el regalo de las ventas? ¿Me creerías?

Bueno, tengo noticias para ti. Como emprendedor, tienes una ventaja sobre la habilidad de vender debido a tu tendencia natural a correr riesgos, tu disposición inherente a apresurarte para obtener lo que deseas y porque estás dispuesto a ser un buen líder y maestro

Si eres un empresario que se ve a sí mismo como alguien que lucha por vender, entonces lo único que tienes que superar es tu falta de confianza en el proceso. Y la confianza vendrá cuando aproveches las herramientas de venta y estrategias.

Cuando se hace el bien, la venta se trata de ayudar. Tu objetivo como empresario vendedor debe ser ofrecer siempre a tus clientes las soluciones que están buscando, ¡y nunca debes negar una solución a un problema si tiene una!

Todos tenemos el mismo objetivo en los negocios, y eso es ser rentables vendiendo nuestros productos o servicios. Sin ventas, no tienes un negocio. Entonces, para llegar a tu meta de ventas, te recomiendo los siguientes pasos:

Eres el experto: Actúa como tal

Comprender tu producto o servicio y comprender cómo puede beneficiar a otros es primordial para vender. Tus clientes desean comprarle a alguien que sea un experto en su rubro y en lo que hace, por lo que debes posicionarte para ganar confianza.

Vender es ayudar:

El siguiente paso en la venta es conocer a tu cliente y comprender cómo puedes atenderlo mejor. Un cliente es alguien que está buscando una solución a un problema, y los mejores vendedores no solo guían a un cliente a una solución, sino que le dan la solución.

Vender es crear relaciones:

Los clientes tienen dudas y temores cuando se trata de comprar. No solo tienen dudas sobre si el producto o servicio que están considerando es adecuado para ellos, sino que también dudan sobre quién les está vendiendo. Para generar ventas en tu negocio, necesitas construir relaciones sólidas con tus clientes. Una relación basada en un entendimiento y confianza mutuos generará lealtad, y esa es la clave para un negocio duradero.

Vender es hacer seguimiento:

Si has demostrado tu experiencia, has ayudado a tu cliente a resolver su problema y has desarrollado una relación con ellos, entonces es probable que haya podido iniciar el proceso de venta. Una vez que haya ganado el cliente, tienes que hacer un seguimiento. Vender, después de todo, es el pináculo del servicio al cliente.

Comprender la indecisión de tu cliente

Si tienes dudas como vendedor, es probable que se deba en parte al hecho de que tienes sus propios miedos cuando se trata de vender algo. Comprar es un compromiso; has trabajado duro por el dinero que tienes y los clientes están en el mismo barco.

Volvemos mucho a este concepto, pero cuando se hace correctamente, vender es ayudar. Es comprender cuál es el problema exacto de tu cliente y tener la solución perfecta. Vender es hacer que tu cliente se sienta valorado y que sus necesidades se cumplan. Los hace totalmente cómodos. Lo haces entendiendo cuáles son tus miedos y superándolos.

Miedo de ti mismo: Para superar este miedo, debe ser honesto y veraz para posicionarte como un experto del rubro. Una vez que hayas hecho esto, deberás demostrarle a tu cliente que tienes la respuesta a su problema.

Miedo de cometer errores: Nadie quiere experimentar el «remordimiento del comprador». Superas este miedo al abordar todas las preocupaciones sobre tu producto o servicio por adelantado y ser transparente con tu cliente.

Miedo de perder: Deseas que tu cliente se sienta bien con su decisión de compra. Siempre inicia de una posición de querer elevar y empoderar a tu cliente. Nunca los menosprecies. Sé empático.

Miedo a lo desconocido: Superas este miedo al convertir en tu prioridad el educar a tu cliente sobre los beneficios de tu producto o servicio.

Miedo de la experiencia: Si su cliente ha tenido una experiencia de compra negativa en el pasado, tendrás que lidiar con su aprehensión como resultado. Superas esto haciéndolos sentir seguro. Comprender de dónde vienen, abordar sus inquietudes, educarlo sobre los beneficios e informales sobre la experiencia son todas formas de hacerlo, pero puede llevar tiempo. Construir una relación sólida con tus clientes es la mejor manera de que superen una mala experiencia previa.

Miedo de las palabras: Las palabras que usas cuando hablas con un cliente tendrán una respuesta emocional positiva o negativa. Elije tus palabras sabiamente y concéntrate en usar palabras positivas que no conlleven un gran riesgo asociado con ellas.

Las palabras que usas cuando comunicas con alguien que está en condiciones de comprar tienen mucho peso.

Asegúrate de usar palabras que tengan una connotación positiva y atraigan a tu cliente prospecto.

«COSTO» VS «INVERSIÓN»

La palabra «costo» puede llevar consigo una respuesta emocional negativa, mientras que la palabra «inversión» puede llevar una respuesta positiva con la promesa de una recompensa.

«CONTRATO» VS «ACUERDO»

«Contrato» puede ser una palabra abrumadora para usar. La palabra «acuerdo» tiende a ser mucho más accesible para los compradores.

«COMPRAR» VS «PROPIO»

Tener algo hace que alguien se sienta bien. «Comprar» es similar a la palabra «costo» y no comunica un beneficio.

«TRATO» VS «OPORTUNIDAD»

El «trato» puede acarrear dudas y puede estar asociado con el «mal trato» o no ser real. La palabra «oportunidad» es prometedora y optimista.


NOTA: Esta publicación es parte de una serie de 7 artículos.

  1. El arte de vender cuando eres emprendedor
  2. El uso de las preguntas para guiar una venta.
  3. ¿Cómo cerrar una venta?
  4. Aumenta tu confianza para aumentar tus ventas.
  5. Preparar el proceso de ventas.
  6. Crear contenido para optimizar la relación con el cliente.
  7. Lograr tus metas a través de la organización.

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