Cómo lograr tus metas a través de la organización

¿Sientes que no te alcanza el tiempo? Ese es el problema número uno de los emprendedores, la falta de tiempo.

Hoy vamos a ver las soluciones para lograr claridad en cómo lograr tus metas, hoy vas a aprender a planificar y establecer el camino claro para lograr tus metas.

Hoy vamos a ver:

  • 12 meses: Vamos a definir la visión y la definición de como deseas que tu negocio esté en 12 meses y por qué. Vamos a establecer metas que llevan al éxito.
  • 3 meses: Una vez que determinemos los objetivos anuales, los dividiremos en metas de 90 días e identificaremos las tareas principales que se deben hacer en esos periodos.
  • Mensual: Avanzar las metas no consiste en definir que tareas deben hacerse y luego hacerlas. También es sobre la creación de una rutina para que logres alcanzar tus propios objetivos.
  • Semanal: Con grandes metas es fácil sentirse agobiado por la cantidad de tareas que se deben hacer. Al organizar tus tareas por segmentos semanales creando listas de acciones que debes hacer, esto es hace más accesible y manejable.
  • Diario: Ahora que tienes definido el camino hacia tus grandes metas, puedes priorizar más eficazmente tus tareas diarias. Verás un progreso y te sentirás más productivo cuando te enfoques en la lista limitada de tareas pendientes.

12 meses

¿A dónde te gustaría llegar en 12 meses? ¿Cuáles son las metas que te gustaría lograr tanto en lo personal como en lo laboral? ¿Qué es razonable y sería maravilloso lograr?

Cuando piensas en metas a largo plazo, como las que vamos a definir ahora es importante que te imagines cumpliéndolas y analices por qué deseas estos resultados y como te sentirás al lograrlo. Es muy importante definir qué significan estos resultados para tu negocio. Y finalmente pensar en cómo los próximos 12 meses te preparan para los siguientes 12 meses y más.

Superando expectativas: Algo que sucede a las personas que planifican su éxito estratégicamente es que no solo cumplen sus objetivos, sino que los superan a pasos agigantados. Lo que antes parecía imposible se convierte de repente en realidad. Es por eso que además de establecer metas realistas, necesitas también establecer metas que desafían, metas que casi te asustan. 

¿Por qué? Porque a medida que vas optimizando tu método de fijación de objetivos y ejecución tu realidad va cambiando. Lo que no es posible hoy puede ser posible mañana. 

Tu aporte a la comunidad: Otro aspecto a considerar en tu planificación es como contribuirás. Tal vez quieres aumentar tus ingresos hasta el punto donde puedes donar un porcentaje de ganancias a un organismo, u optimizar tu manejo de tiempo para que puedas ser voluntario y ofrecer una cantidad de tiempo mensual. Independientemente de lo que decidas, es importante incluirlo en la planificación anual.

La palabra que identificará tu año: Cuando la gente reflexiona sobre el año que termina muchas veces lo define con una palabra, dirán por ejemplo 2020 fue un año de aprendizaje. Nosotros vamos a trabajar diferente, vamos a elegir ahora la palabra que definirá los próximos 12 meses basándonos en tu meta.

Piensa bien y define tu palabra.

3 meses:

Ahora que has definido las metas de los próximos 12 meses, vamos a dividirlas en 4 objetivos principales y planearemos cumplir cada uno de ellos en periodos de tres meses.

Entonces si tu meta es de aumentar las ventas de x% en 12 meses, ¿Cuáles son las 4 áreas principales de tu negocio en las que tendrás que enfocarte para lograrlo?

Divide tu año en cuatro segmentos de 3 meses y crea objetivos dentro de ellos.

Con tu conjunto de objetivos trimestrales, ahora vamos a dividirlos en cada una de las 12 semanas que componen el trimestre y luego crear pasos de progreso.

Si en este momento estás dudando porque no puedes organizar tu año en cuatro proyectos principales porque tienes demasiados, es importante que analices la importancia de cada uno, muchas veces menos, es más.

Mensual:

El objetivo de trimestral se centraba en objetivos de negocio, ahora que vamos a establecer las metas mensuales nos vamos a centrar en el desarrollo personal.

Un mes ofrece un tiempo de periodo ideal para trabajar tu rutina personal y crear buenos hábitos de trabajo.

Identifica tu objetivo ¿Quieres trabajar en la creatividad, hacer más ejercicio o despertar antes? Cualquiera que sea el nuevo hábito o rutina que desees incorporar a tu vida diaria, primero debes identificarlo.

Justifica: Una vez que identifiques cuál es tu objetivo, asegúrate de tener una comprensión clara de por qué la creación de este nuevo hábito sería importante y cómo te beneficiarás.

A veces se perciben sacrificios al cambiar una rutina existente, o es difícil tener la fuerza de voluntad necesaria para crear mejores hábitos. Entender exactamente cómo este cambio te beneficiará y centrarse en esos beneficios hará que el compromiso sea más fácil.

Compromiso: Toma un compromiso serio contigo mismo, como si fuera un contrato en el que aceptas cumplir esta meta por 30 días. Imprime algo que te lo recuerde y ponlo en un lugar que miras a diario, este pequeño paso puede hacer una gran diferencia en hacer que lo cumplas.

Documenta tu progreso, esto te ayudará a no perder de vista el avance que logras, anota un par de frases diarias en tu agenda con la información de avance, verás cómo esa rutina te ayuda. 

Intención Semanal:

Ahora vamos a profundizar más tus objetivos trimestrales y establecer una intención semanal.

¿Qué vas a lograr está semana y como contribuye esto a tu objetivo trimestral? ¿Puedes dividir tu semana en tareas y proyectos que puedes lograr de manera realista?

Esta sección se llama intención semanal porque, aunque podemos planear todo en tareas individuales, crear proyectos y citas, es importante permanecer flexibles al cambio.

Algo puede pasar y los planes cambian, es por eso que los objetivos semanales que creamos son sin un plazo firme sino creados como una intención y un buen recordatorio. En tu vida tendrás plazos y serán frecuentes, pero tener plazos semana tras semanas es una forma rápida de agotarse.

También, como parte de tus objetivos semanales debes centrarte en decidir en qué momentos necesitas ayuda y definir a quien puedes asignarle esas tareas.

A diario:

Si sientes que tu día está dictado por una interminable lista de tareas pendientes, y sientes que estás apagando incendios constantemente, o que, en lugar de ser proactivo, estás constantemente en modo reactivo, debes hacer cambios e implementar otras estrategias. Déjame sugerirte otra forma de trabajo.

Crea un tema: Cuando alguien te pregunta cómo te fue en el trabajo o que hiciste, es posible que desees responder: ¡Hoy fue genial! Firmé con tres nuevos clientes.

Independientemente de lo que quieras que sea tu respuesta, piensa en la respuesta cada mañana y crea tu día alrededor de ella. En la respuesta del ejemplo el tema era acerca de las ventas. Tu respuesta puede ser acerca de tu comunidad, contactos, o un tema intangible como diversión o tranquilidad.

Lo importante es que te concentres en cómo se siente un buen día y establezcas una meta alrededor de esa intención y la cultives a lo largo de tu día. 

Máximo tres: Un error frecuente es pensar que debemos cumplir muchas metas, confundimos la multitarea con la productividad. Si deseas ver un progreso real de forma consistente, y si deseas sentir que cada día fue positivo, no pongas más de tres tareas principales en tu lista de tareas diarias.

Estas tareas pueden ser, escribir un boletín a tu lista de abonados, crear una campaña en Facebook o finalizar un producto. Si has configurado una intención semanal, entonces deberías estar organizado y poder decidir tus tres tareas principales de forma fácil.

Concéntrate en lograr tres tareas significativas pero manejables cada día, y luego llama a tu día exitoso cuando hayas completado esas tres tareas.

El compromiso 90: Progresar en tu negocio es importante, pero otro aspecto importante en tu día es enfocarte en ti mismo. El compromiso 90 es simple, divídelo en 3 segmentos y dedícalo a:

  • Actualizarte: Leer, aprender, hacer un curso, etc.
  • Hacer ejercicios: Es bueno para tu salud y tu mente.
  • Algo que te gusta: Ya sea tomar un café con un amigo, mirar una serie, tomar fotografías, etc.

Un compromiso de 90 minutos con uno mismo puede parecer imposible al inicio, pero si vas cumpliendo con esta guía, deberías poder dedicarte ese tiempo porque es importante.

Consejos adicionales:

Esta guía está «orientada en tareas», lo que puede ser difícil al principio para un empresario creativo que le gusta trabajar en un ambiente improvisado. Pero te aseguro de que el resultado de dar a estructura a tus metas y trabajar de forma más organizada es que tendrás más tiempo para ser creativo, más tiempo para trabajar en tu negocio y más tiempo para hacer las cosas que son importantes para ti como persona.

Comparto contigo algunos consejos que te pueden ayudar si te encuentras estancado.

Toma acción: La ventaja de una lista de tareas diarias con un máximo de tres elementos es que te ayuda a no sentirte agobiado. Si sientes que estás estancado, revisa tu lista de tareas pendientes y toma el compromiso de tomar medidas, incluso en las más sencillas. Muchas veces la parte más difícil es iniciar.

Pérdida de tiempo: Identificar donde estás perdiendo tiempo en tu negocio es acerca de averiguar dónde eres más valioso y administrar tu tiempo para poder dedicar el máximo de ti mismo a esas tareas. Por ejemplo, si tienes una tienda en línea con órdenes atrasadas, entonces lo más probable es que tengas que delegar tu trabajo en redes sociales para centrar tu tiempo en la creación de producto que es tu especialidad.

Tienes que saber cuándo delegar

Deja espacio en tu plan: Cuando estés organizando las tareas en tu planificación, ve con calma, es fácil llenar la hoja completa con cosas por hacer. Deja espacio que te permita ser flexible. Recuerda, tener metas grandes no quiere decir llenarse de tareas. Es importarse centrarse en las tareas que tendrán mayor impacto para tu negocio y enfocarse en esos proyectos primero. 

Sé flexible: Si no dejas espacio en tu plan, entonces te será difícil ser flexible cuando lo necesites y eso hará que sea más difícil permanecer positivo y enfocado en tus objetivos.

Ser flexible y estar dispuesto a hacer ajustes en un plan cuando sea necesario te permitirá tomar decisiones inteligentes que necesitas hacer para alcanzar tus metas.

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